Charla sobre conservación de granos en silos bolsas

La Asociación Rural de Chivilcoy y la Agencia local de INTA, llevaron a cabo una capacitación para productores agropecuarios, contratistas rurales, profesionales, y estudiantes, a la charla denominada "Principios de la conservación. Técnica de embolsado. Duración del almacenaje. Monitoreo, herramientas disponibles”, que abordó el Ingeniero Agrónomo Rubén Roskopf, del INTA Pergamino.

Con gran cantidad de público se desarrolló en el salón auditorio de la entidad agropecuaria, ubicada en la avenida Villarino N° 69.
La tecnología de almacenamiento de granos en silo bolsas fue introducida en el país en el año 1994 debido a múltiples factores. Entre ellos se pueden citar la insuficiente capacidad de almacenamiento en instalaciones fijas, las dificultades económicas que llevaron a la quiebra de acopios comerciales y despertaron en el productor la necesidad de almacenar su propio grano y de diferir el envío del grano al acopio desde la cosecha para reducir costos de flete y comercialización.

A partir del año 1995, el INTA comenzó a realizar los primeros ensayos sobre silo bolsa en Argentina. Estas actividades se realizaron esporádicamente al principio y luego de manera consistente hacia finales de la década del ’90, en las Estaciones Experimentales de Balcarce y Manfredi.

Simultáneamente se produjeron una serie de avances que permitieron la difusión masiva del silo bolsa en el país. En particular, las empresas metal mecánicas argentinas comenzaron a desarrollar equipamientos específicos tales como las embolsadoras de grano seco (resultando como estándar de la industria las máquinas para silo bolsas de 9 pies), las extractoras que combinaron capacidad de trabajo con simplicidad de uso y las tolvas auto descargables que permitieron acoplar la creciente capacidad de trilla de las cosechadoras con el almacenamiento en silo bolsas.

A partir del año 2004 y con continuidad a la fecha se fue consolidando una red de investigación y adaptación de tecnologías de silo bolsa entre INTA y otras instituciones asociadas a lo largo y ancho del país. A través de las actividades de esta red, en una primera etapa se logró sentar las bases técnicas del almacenamiento de cultivos tradicionales (trigo, maíz, soja y sorgo principalmente) y de importantes cultivos regionales ( poroto y arroz).

La adopción del silo bolsa en Argentina resultó de tal magnitud que desde entonces se embolsan unos 40 millones de toneladas cada año. La incorporación del silo bolsa en la estructura de pos cosecha se dio no sólo a campo por parte de los productores, sino también en los acopios, la agroindustria (molinos harineros, malterías, etc.) y los puertos.